miércoles, 30 de mayo de 2018

¿Somos seres frágiles o la Realidad es demasiado intensa?

Las escuelas Filosóficas

Siempre y en todos los casos miramos la Realidad a través de un vidrio de algún color; porque la Realidad es tan intensa que nuestro frágil cerebro no la puede soportar.

Entonces, todas las teorías filosóficas son acolchados eficaces para protegernos y darnos un poquito más sin que suframos un shock demasiado destructivo.

Captar la Realidad

¿Recuerdan que Platón decía que la Realidad es lo que está afuera de la subjetividad?
Platón por lo tanto era Realista.
Si bien lo real es la Idea, no es la idea que tenemos en nuestra cabeza, sino la idea que tiene la Mente Universal de las cosas
Por el contrario un Idealista va a sostener que lo más parecido a la Realidad va a estar adentro de la caverna, cuando reflexionamos en la cosa que percibieron los sentidos. O sea que es la reflexión la que permite 'captar' la realidad.

Imagen de Bisonte en la Cueva de Altamira. España
Por supuesto que la cosa existe aún si no la pensamos, pero nosotros le ponemos nombre y la categorizamos. De modo que la cosa cultural es en tanto la concebimos.

lunes, 28 de mayo de 2018

Escuela de Frankfurt

Según la Escuela de Frankfurt Marx es un gurú. Es el único que entiende la sociedad y a la política.
Lo que denominamos "progreso" es esclavitud.
O sea que para la Escuela de Frankfurt reflexionar sobre la Realidad no es suficiente para captar la realidad. Algún filósofo preclaro ha de esclarecernos.

La realidad es tan compleja que sólo es asequible a través de un pensamiento complejo y avezado. Ninguna persona con educación insuficiente puede comprenderla.

Monstruos Imaginarios

Parece que somos objeto de una broma; somos engañados y defraudados desde el nacimiento. Y no sólo por nuestros padres, ya que ellos también son engañados.
Tenemos una mente dúctil, pero demasiado supersticiosa, y muy fácil de convencer.
No sabemos, no nos advierten, que los sentidos nos tiran datos físicos como hojarasca que no permiten ver ni interesarnos por la esencia de lo que son las cosas, de lo que hay.
Por eso Platón nos describía atados en el interior de una oscura caverna, siendo entretenidos con imágenes falsas de las cosas, y si alguno consigue soltarse, escaparse, liberarse y ver la Luz, nadie le creería lo que cuenta que en efecto existe.

Y cuanto más sumida en la oscuridad está la mente, más monstruos imaginarios concibe.